La presidenta Dina Boluarte reconoció que la inauguración del megapuerto de Chancay, controlado mayoritariamente por la empresa china Cosco Shipping, generó incomodidad en el plano internacional, incluso por parte de su homólogo estadounidense Donald Trump. Durante una intervención ante empresarios, la mandataria señaló que previamente ya había conversado con Joe Biden sobre el proyecto, pero que aun así persistieron cuestionamientos sobre la presencia de capitales chinos en una infraestructura estratégica.
Boluarte aseguró que el Perú mantiene su compromiso de fortalecer la relación con Estados Unidos, al que consideró líder natural del continente. “Queremos apostar por esa fuerza americana”, expresó, tras remarcar que su gobierno busca diversificar las inversiones extranjeras. En ese marco, anunció otros proyectos estratégicos como el puerto de Corío en Arequipa, con capacidad para buques de mayor calado, y el puerto de Eten en La Libertad, que se desarrollará con apoyo de los Países Bajos. Además, destacó acuerdos con Canadá, Japón y Francia en proyectos de irrigación y salud.
La mandataria, que mantiene apenas un 3 % de aprobación según encuestas recientes, defendió la estabilidad de su gobierno pese a las investigaciones fiscales en curso. Mientras tanto, en Chancay persisten denuncias de impacto ambiental por la construcción del puerto. Vecinos y dirigentes señalan daños al humedal Santa Rosa y a la playa Chorrillos, mientras que la Fiscalía de Huaral investiga a Cosco Shipping por presuntos delitos contra el medio ambiente
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