En redes sociales circularon capturas de pantalla de los estados de WhatsApp personal de la subprefecta provincial de Leoncio Prado, Olenka Cáceres, donde se observa que utilizó este espacio para exigir públicamente el pago de una deuda a una supuesta cliente morosa vinculada a la venta de productos privados. La publicación ha generado diversas reacciones entre ciudadanos de la provincia.
Aunque se trata de una cuenta personal, la situación abre un debate debido a que la funcionaria ostenta un cargo político que representa al Estado. Especialistas en gestión pública señalan que, si bien no existe impedimento para que una autoridad desarrolle actividades particulares, debe mantener prudencia en el manejo de sus comunicaciones para evitar exponer a personas y no afectar la imagen institucional.
El Código de Ética de la Función Pública establece principios como respeto, probidad y decoro, aplicables a todos los servidores y autoridades políticas. En ese contexto, se cuestiona si el uso de un medio personal para difundir este tipo de mensajes resulta compatible con la responsabilidad y ejemplaridad que se espera de quienes ejercen representación del Estado.
0 Comentarios