En un gesto que conmovió a los pobladores de Quillcaccasa en Ayacucho, efectivos policiales del puesto de auxilio de la zona acompañaron el sepelio de quien en vida fue Darío Meza, de 57 años, fallecido por causas naturales. El hombre vivía junto a su madre, doña Elena Meza, de 90 años, quien quedó completamente sola tras la partida de su único hijo y sin más familia que pudiera asistirla en ese momento de profundo dolor.
Ante la ausencia de parientes y recursos económicos, los agentes no dudaron en brindar apoyo solidario. Cargaron el ataúd y caminaron aproximadamente dos kilómetros hasta el cementerio de la localidad, recorriendo a pie el trayecto para que Darío Meza pudiera recibir cristiana sepultura. La escena, marcada por el silencio y la humildad, evidenció la difícil situación que afrontaba esta madre anciana.
Natural de Pampamarca, en la región Ayacucho, Darío Meza había hecho su vida en Quillcaccasa junto a su madre, enfrentando ambos condiciones económicas precarias. No hubo multitudes ni acompañamiento familiar en el último adiós, pero sí la presencia humana y solidaria de los policías, cuyo gesto trascendió su labor institucional y se convirtió en un acto de empatía y servicio hacia una madre que hoy enfrenta la soledad más dura.
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