La situación de los jóvenes peruanos que no estudian ni trabajan, conocidos como “ninis”, continúa siendo una de las principales preocupaciones sociales y económicas del país. Según un reciente análisis del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima, durante el 2025 esta población alcanzó los 1.3 millones de personas entre los 15 y 29 años de edad, una cifra que prácticamente no ha variado desde el año 2021.
De acuerdo con información de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho), este grupo representa aproximadamente el 15 % de la población juvenil peruana, lo que significa que uno de cada siete jóvenes se encuentra fuera del sistema educativo y sin participación activa en el mercado laboral.
Aunque las cifras muestran una reducción gradual respecto a los niveles registrados durante la pandemia de COVID-19, los especialistas advierten que el problema permanece estancado. Desde hace cuatro años, el número de jóvenes en esta condición se mantiene alrededor de 1.3 millones, evidenciando la dificultad de revertir este fenómeno estructural.
El informe señala que esta realidad refleja las limitadas oportunidades de acceso a educación, capacitación y empleo para una parte importante de la juventud peruana. Asimismo, alerta sobre el riesgo de que miles de jóvenes permanezcan excluidos de las posibilidades de desarrollo personal y económico, afectando también la productividad y competitividad del país.
Especialistas consideran que el desafío para las autoridades consiste en fortalecer las políticas públicas orientadas a la inserción laboral, la formación técnica y profesional, así como la creación de programas que permitan reincorporar a esta población al sistema educativo y al mercado de trabajo.
Mientras tanto, el Perú continúa enfrentando una realidad preocupante: más de un millón de jóvenes permanecen al margen de las oportunidades de estudio y empleo, una situación que limita su futuro y representa un reto pendiente para el desarrollo nacional.
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