El desabastecimiento de Gas Natural Vehicular (GNV) mantiene en alerta a Lima y Callao, donde cientos de conductores enfrentan largas colas y grifos sin suministro tras la emergencia registrada en el sistema de transporte de gas proveniente de Camisea. La situación se originó luego de una deflagración en el ducto ubicada en la región Cusco, lo que obligó a reducir el envío del recurso hacia la capital y generó un impacto inmediato en el abastecimiento para miles de vehículos que dependen de este combustible.
Ante el problema, el Ministerio de Energía y Minas dispuso medidas excepcionales para priorizar el uso del gas natural en servicios esenciales, como hogares, hospitales y el transporte público masivo. Como parte de estas disposiciones, los grifos han limitado el despacho de GNV para vehículos particulares y taxis, lo que ha generado preocupación entre transportistas que ahora deben recurrir a gasolina o diésel, combustibles que tienen un costo mayor.
La emergencia también ha provocado un aumento en la demanda de combustibles líquidos y una presión en los precios en algunos establecimientos. Mientras tanto, la empresa encargada del transporte del gas continúa con los trabajos de reparación del ducto afectado, y las autoridades esperan que el suministro pueda restablecerse de manera gradual en los próximos días.
0 Comentarios