La reciente designación de Roger Arévalo Ramírez como presidente del directorio de Petroperú ha generado cuestionamientos debido a una denuncia por presunto acoso sexual presentada en 2019, así como a una investigación fiscal relacionada con el caso Odebrecht. El nombramiento se produce en un contexto crítico para la empresa estatal, que enfrenta una severa crisis financiera y evalúa millonarios mecanismos de rescate.
Según reportes periodísticos, una joven de 20 años denunció ante la Policía que habría sido víctima de tocamientos, abrazos y besos sin su consentimiento dentro de una oficina en San Isidro, donde laboraba. El caso permanece como denuncia pendiente en una fiscalía especializada en violencia contra la mujer, mientras el funcionario también figura como investigado por presuntos vínculos en el caso denominado “Los árbitros de Odebrecht”.
La designación ha reavivado el debate sobre los criterios de elección de altos funcionarios en entidades estratégicas del Estado, en medio de una empresa que ha tenido constantes cambios de liderazgo en los últimos años y enfrenta una de las etapas más complejas de su historia institucional.
0 Comentarios