Uno de los balnearios más tradicionales y concurridos de Tingo María, ubicado en la zona limítrofe entre los distritos de Rupa Rupa y Mariano Dámaso Beraún, ha quedado en el centro de una denuncia ciudadana. Visitantes alertaron que la propietaria de un terreno colindante instaló unas rejas para restringir el ingreso al sector conocido como “Las Alcantarillas”, un espacio que continúa atrayendo a numerosos visitantes por sus aguas represadas.
Según los denunciantes, el acceso estaría siendo condicionado al pago por parqueo, impidiendo el paso a quienes no aceptan cancelar, lo que ha generado malestar entre y turistas. Advierten además que se trataría de una vía utilizada libremente desde hace décadas, por lo que piden la intervención inmediata de las autoridades para determinar si existe una afectación al libre tránsito y si la estructura fue levantada con la autorización correspondiente.
La Ley de Recursos Hídricos N.° 29338 señala en su artículo 74 que en los terrenos aledaños a los cauces naturales o artificiales se mantiene una faja marginal necesaria para la protección, el uso primario del agua, el libre tránsito, la pesca, caminos de vigilancia u otros servicios. El reglamento de esta ley precisa además que las fajas marginales son bienes de dominio público hidráulico y que su delimitación corresponde a la Autoridad Administrativa del Agua.
En ese contexto, los ciudadanos sostienen que la Municipalidad Distrital de Mariano Dámaso Beraún Las Palmas debería intervenir por una presunta construcción sin autorización, mientras que la Autoridad Nacional del Agua tendría competencia para evaluar una eventual obstrucción de la faja marginal. Respecto a una posible invasión del derecho de vía, esta debe ser verificada técnicamente por la autoridad vial competente, ya que el ancho no es único para todos los casos y depende de la clasificación y condiciones de la vía.
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