Un hombre de 85 años, identificado como Juan Espinoza Eguizabal, conocido como “Juancho”, fue trasladado de una cueva en la que vivía en condiciones precarias en el caserío Nuevas Flores (Jacas Grande, Huamalíes) hacia la casa de reposo “Mis Abuelitos”, del padre Oswaldo Rodríguez Martínez en Cochachinche, provincia de Ambo. La intervención estuvo a cargo de la Fiscalía Provincial de Familia de Huamalíes en coordinación con la Red de Salud local, tras confirmarse que el adulto mayor se encontraba en total desprotección y sin familia que lo apoyara.
Previo a su internamiento, Espinoza fue trasladado al Hospital Regional Hermilio Valdizán de Huánuco para evaluación médica. Las autoridades constataron que, además de vivir en extrema vulnerabilidad, el hombre quechuahablante enfrentaba dificultades auditivas que complicaban su comunicación. En septiembre de 2025, el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) le emitió su Documento Nacional de Identidad (DNI), lo que permitió asegurar su acceso a servicios básicos como afiliación al Seguro Integral de Salud (SIS) y otros programas sociales.
Vecinos relataron que Juancho sobrevivía gracias a la caridad y solicitaba víveres y ropa, repitiendo la frase en quechua “Apacuyne cansu” (no tengo víveres). A pesar de intentos previos de ubicarlo en viviendas comunitarias, él prefería permanecer en su cueva. Su caso evidencia la situación de invisibilización y vulnerabilidad de algunos adultos mayores y subraya la importancia de garantizar el derecho a la identidad para facilitar su acceso a salud y protección social.
0 Comentarios